sábado, 21 de septiembre de 2013

¿En qué equipo quieres estar?


¿EN QUÉ EQUIPO QUIERES ESTAR?
 
Allá por el mes de Septiembre, el árbitro dio el pitido inicial que inauguraba este partido que durará 9 meses. Dos equipos se enfrentarán abiertamente.
 
En el bando visitante y a la cabeza, Mister Fracaso, su entrenador.
Convencido de llevarse “el gato al agua”, alineará cada fin de semana a su once de gala. En la portería: estrés, una defensa compuesta por desilusión, derrota, conformismo y decepción; En la media: abatimiento, abandono, inexperiencia e ignorancia; y una delantera temible: indiferencia y miedo. Todos ellos, sintiéndose ganadores, saltarán al campo jornada tras jornada.
 
En el equipo local, sin embargo, los jugadores cuentan con la incorporación de grandes talentos para encarar la temporada. Los agentes formaron un combinado con una táctica claramente ofensiva: ilusión en la portería, energía, trabajo y compromiso en la zaga, voluntad, carisma, entrega, vitalidad y corazón en la media,  y  en la punta de lanza, seguridad y liderazgo. Dirigidos por un magistral cuerpo técnico, lucharán por conseguir su sueño.
 
Los locales, todos a una en defensa y en ataque, hacen frente a las acometidas del equipo contrario, que parece estar omnipresente. Dada la intensidad, los espectadores llegan a plantearse el uso de métodos ilegales.
 
Juegan en casa y rezuman seguridad. Son imbatibles. Quizá su droga sea hormona del crecimiento del talento y testosterona de la experiencia. Nadie podría catalogar esas sustancias de prohibidas…
 
 
¿En qué equipo quieres estar?
 
            Si estas dispuesto a firmar el contrato de tu vida con el Real Actitud S.A.D, y listo para ser llamado por la Selección Nacional del Éxito, juega con los de casa. Si quieres residir permanentemente en el paraíso fiscal de la ilusión, no tengas duda, juega con los de casa.
 
            Y cuando termine el partido, y sientas haber ganado, no podrás sino estar plenamente satisfecho con tu labor. Si has puesto corazón en ello, no hay quien te pare.
Cada día competimos en la más desafiante de las divisiones, la Liga de Nuestras Vidas. Si tenemos consciencia suficiente para asistir a ese encuentro, nuestra ilusión será nuestro compromiso.

 
 

 

 

*Adaptación del discurso de fin de curso de los alumnos del Master de Derecho Deportivo del ISDE.